Apetito, saciedad e ingesta emocionall

Algunas personas comen más de lo habitual cuando están aburridos, enojados, estresados, sufren depresión, ansiedad, tristeza o aburrimiento en vez de hambre. Al comer de forma emocional, buscamos inconscientemente comodidad o placer de la comida.  Con el tiempo, comer en exceso conducirá a aumento de peso y puede causar sobrepeso u obesidad.

El apetito es el deseo de ingerir alimento, sentido como hambre. La saciedad se puede describir como la sensación de no tener necesidad inmediata de ingesta de alimentos y de sentirse lleno después de comer. Existen personas que no sienten tal sensación y tienden a comer más sin sentirse satisfechos. Para esas personas, la restricción de calorías a través del control de la porción y la elección de alimentos inteligentes son las mejores estrategias para perder peso.

Genologica ha desarrollado un test que estudia las principales variantes genéticas asociadas al apetito, la saciedad y la ingesta emocional, lo que conlleva a un incremento del riesgo de sobrepeso y obesidad. Los resultados del test pueden aportar información de gran valor al profesional sanitario para tomar las medidas preventivas y/o terapéuticas más adecuadas para su situación particular.