NutriTyping Intolerancias alimentarias

NutriTyping Intolerancias alimentarias

Se entiende por intolerancia a los alimentos la incapacidad de consumir ciertos alimentos o nutrientes sin sufrir efectos adversos sobre la salud. Algunos ejemplos son: la intolerancia a la lactosa, al gluten o celiaquía, a la fructosa o a las histaminas.

La intolerancia a la lactosa no es una enfermedad grave pero puede provocar grandes molestias como nauseas, hinchazón, flatulencias, dolor abdominal, diarrea en forma recurrente o persistente, en la medida en que se consuman productos con lactosa.

La intolerancia al gluten o enfermedad celiaca es un trastorno del intestino delgado causado por una respuesta inmunológica compleja al gluten. La enfermedad celíaca no es una alergia como tal, aunque se origina cuando el sistema inmunológico del organismo produce anticuerpos contra el gluten como si se tratase de un patógeno, provocando daños en el revestimiento del intestino delgado, lo que a su vez impide que el organismo digiera y absorba apropiadamente los alimentos.

La intolerancia a la fructosa conlleva generalmente vómitos, dolores abdominales, insuficiencia hepática e hipoglucemia. Aunque puede provocar daños graves, si se diagnostica precozmente y recibe el tratamiento adecuado, constituye una enfermedad relativamente benigna.

La intolerancia a la histamina se produce por un desequilibrio entre la histamina acumulada y la capacidad de degradación de la misma. Las histaminas se encuentran en diferente grado en muchos alimentos, pero los procesos de fermentación y ahumados de algunos quesos, verduras y pescados, producen una mayor concentración de histaminas.

Ahora sabemos que la causa de muchas de estas intolerancias se deben a cambios en las secuencias de ADN en genes implicados en las rutas de síntesis o degradación de éstas, así como en enzimas que intervienen en procesos intermedios de tales rutas.

Genologica ha desarrollado un test genético para el estudio de estas variantes genéticas de forma que sus resultados proporcionan una valiosa información acerca de los riesgos de intolerancia alimentaria.

Este test analiza las variantes genéticas implicadas en el incremento del riesgo de intolerancia a la lactosa, al gluten o celiaquía, a la fructosa o a las histaminas.